Carl Gustav Hempel (Oranienburg, 1905-Princeton Township, Nueva Jersey, 1997), filósofo empirista lógico y epistemólogo. Se nacionalizó estadounidense. Fue el fundador del Modelo Nomológico Deductivo de las ciencias. Destacado representante del círculo de Viena, emigró a EE UU (1937), donde ejerció como profesor en diversas universidades. Es autor de La explicación científica (1965) y Mente y cosmos (en colaboración con otros autores, 1966). Su última obra fue Fundamentos de la formación de conceptos en ciencia empírica (1988). Carl Gustav Hempel es una figura clave en la epistemología del siglo XX, en la cual desarrolló diversos conceptos esclarecedores sobre la naturaleza de la explicación científica que tuvo, en la primera mitad del siglo, una fuerte hegemonía filosófica; es por esto considerado como una figura central del positivismo lógico, corriente filosófica abocada al estudio del lenguaje científico y fervorosa crítica de todo tipo de metafísica.
LA EXPLICACIÓN CIENTÍFICA
Obras principales: 1936 Über den Gehalt von Wahrscheinlichkeitsaussagen 1936 Der Typusbegriff im Licht der neuen Logik mit Paul Oppenheim 1942 The Function of General Laws in History 1943 Studies in the Logic of Confirmation 1959 The Logic of Functional Analysis 1965 Aspects of Scientific Explanation 1966 Philosophy of Natural Science (Filosofía de la ciencia natural, Alfredo Deaño (trad.), Madrid : Alianza, 1978) 1967 Scientific Explanation
Otros ensayos:
Aspects of Scientific Explanation and Other Essays, 1965, ISBN 0-02-914340-3 Selected Philosophical Essays, 2000, ISBN 0-521-62475-4 The Philosophy of Carl G. Hempel: Studies in Science, Explanation, and Rationality, 2001, ISBN 0-19-512136-8
Paul Feyerabend en BerkeleyPaul Karl Feyerabend (Viena, 13 de enero de 1924 - Zúrich, 11 de febrero de 1994) filósofo de la ciencia que a lo largo de su vida ha experimentado una evolución constante (popperiano, antirracionalista, empirista, antiempirista, antipositivista, relativista), siempre con un alto grado de anarquismo y criterio crítico; creador del anarquismo epistemológico. Es uno de los dos autores de la Tesis de la Inconmensurabilidad. En sus ensayos utilizó un lenguaje claro y expresivo que influyera en el lector, alejándose del lenguaje frío y aséptico que es una de las limitaciones que, según Feyerabend, sufre un científico. Emplea con frecuencia citas de filósofos marxistas (Lenin, Mao Zedong, Rosa Luxemburgo, etc.) seleccionadas quizá por su lenguaje directo. Escribió con una pasión difícil de encontrar en ningún otro filósofo de la ciencia. Las críticas negativas iniciales que recibió su libro Contra el método le costaron, como narra en su autobiografía (Matando el tiempo), una profunda depresión.
BIOGRAFÍA
Paul Feyerabend participó en la Segunda Guerra Mundial en el ejército alemán, alcanzando el grado de teniente. Al finalizar ésta comenzó estudios de canto, escenografía, historia y sociología, más pronto dirigió su interés hacia la física. Publicó su primer artículo, que versaba sobre la ilustración en la física moderna, en el que se mostraba profundamente positivista, en la línea del Círculo de Viena. Se doctoró en 1951 y recibió una beca de un año para estudiar con Ludwig Wittgenstein, pero éste murió antes de la llegada de Feyerabend al Reino Unido, por lo que escogió a Karl Popper como supervisor, en la London School of Economics. Al acabar la beca regresó a Viena, donde tradujo al alemán La sociedad abierta y sus enemigos, de Popper. En 1955 se trasladó a la Universidad de Bristol. Publicó diversos artículos en los que se detectan claras influencias del racionalismo popperiano.En 1959 se nacionalizó estadounidense. Comenzó a escribir artículos en los que hacía una revisión crítica del empirismo. Introdujo en su filosofía el concepto de inconmensurabilidad (aunque el término en sí fue fijado posteriormente), que también encontramos en Wittgenstein y Kuhn, para referirse a teorías científicas disjuntas, es decir, aquellas cuyos universos conceptuales son totalmente incompatibles e intraducibles entre sí.Hacia finales de los 60 sus artículos comienzan a revelar su giro hacia una especie de pluralismo teórico según el cual el mejor mecanismo para el progreso pasa por introducir el mayor número posible de hipótesis alternativas, tal como publicó en un largo artículo en 1970
(Contra el método). Feyerabend planeó con Imre Lakatos, amigo suyo, una colaboración en forma de un libro de debate que se llamaría For and against method (A favor y contra el método). Aunque la muerte de Lakatos acabó con el proyecto conjunto, Feyerabend publicó su parte como su primer libro bajo el título Tratado contra el método (1975).En sus siguientes libros Ciencia en una sociedad abierta (1978), Ciencia como un arte (1987) y Adiós a la razón (1987), puntualizó y desarrolló su epistemología. Estos significaron un claro respaldo al relativismo, llegando a afirmar que en realidad la ciencia sufre cambios, pero no progreso. Murió a consecuencia de un tumor cerebral para el que no existía tratamiento eficaz. Su autobiografía Matando el tiempo se publicó a título póstumo en 1995.
FILOSOFÍA
PRIMERA ÉPOCA
Los primeros escritos muestran una clara influencia popperiana. Afirmaba que la función de la epistemología no era describir cómo actúan los científicos, sino cómo deberían actuar. Su epistemología era totalmente metodológica, sin ninguna preocupación metafísica. Defendía la multiplicación de teorías como el mejor camino para el progreso.
CONTRA EL MÉTODO (1975)
Contra el método es una crítica de la lógica del método científico racionalista, apoyada en un estudio detallado de episodios claves de la historia de la ciencia. Concluye que la investigación histórica contradice que haya un método con principios inalterables, que no existe una regla que no se haya roto, lo que indica que la infracción no es accidental sino necesaria para el avance de la ciencia. Feyerabend denuncia que, a pesar de ello, hay un esfuerzo continuo para encerrar el proceso científico dentro de los límites del racionalismo, de manera que un especialista acaba siendo una persona sometida voluntariamente a una serie de restricciones en su manera de pensar, de actuar e incluso de expresarse. La educación científica se concibe hoy como una simplificación de la racionalidad que se consigue mediante la simplificación de las personas que participan en la ciencia.Una parte esencial de todas las teorías de inducción es la regla que dice que los hechos miden el éxito de una teoría. Feyerabend sugiere proceder inductivamente, pero también contrainductivamente, es decir, introduciendo hipótesis inconsistentes con teorías, o con hechos bien establecidos. Justifica la contrainducción diciendo que hay teorías en las que la información necesaria para contrastarlas sólo sería patente a la luz de otras teorías contradictorias con la primera. La historia de la ciencia proporciona ejemplos de la contrainducción en acción. Por ejemplo, Galileo tuvo que recurrir a la contrainducción para falsear los razonamientos con los que los físicos aristotélicos negaban el movimiento de la Tierra. Por tanto el uso de la contrainducción sería, simplemente, aprovecharse de una manera consciente de la propia forma de ser de la ciencia. La tierra hueca es una teoria ejemplar.Feyerabend afirmaba que ninguna teoría sería nunca consistente con todos los hechos relevantes. Por ejemplo, una teoría de la gravitación de la entidad de la de Newton ha tenido desde el principio serias dificultades de desviaciones cuantitativas con los hechos observados. Esto no ha impedido que sea la dominante durante siglos y se considere un modelo de teoría científica. En estos casos, en lugar de desechar la teoría por su desacuerdo con los hechos se recurre a una aproximación o bien se inventa una hipótesis ("una hipótesis ad hoc", dice Feyerabend) que cubra la inconsistencia. La actitud habitual en filosofía de la ciencia es despreciar estas hipótesis ad hoc por ir contra el método racionalista. Sin embargo, según Feyerabend, es un hecho que tales hipótesis son abundantes en el cuerpo de la ciencia. También Lakatos, uno de los principales seguidores de Popper, opina que cualquier nueva teoría que se proponga para sustituir a una teoría refutada, en el fondo no es más que (y no podría ser de otra manera) una teoría ad hoc.
LA CIENCIA EN UNA SOCIEDAD LIBRE (1978)
Continúa con su análisis de la ciencia y del método que ésta utiliza, criticando el estatus mítico que ha alcanzado en la sociedad occidental como la mejor forma de adquirir conocimiento. La última parte del libro es una autodefensa frente a la pésima acogida entre los académicos que tuvo Contra el método, donde acusa a los críticos de no haberlo entendido.
ADIÓS A LA RAZÓN (1987)
Feyerabend se apoya en Soren Kierkegaard y en diversos filósofos: románticos y existencialistas para negar la racionalidad del mundo, o más bien la existencia de una Razón abstracta dominante. La ciencia es como el arte en el sentido de que no hay un "progreso" ni una "verdad" sino simples cambios de estilo. Proclama las virtudes del pluralismo cultural. Las ideas occidentales no son las mejores ni tampoco el ideal al que debe aspirar la humanidad. En su libro Adiós a la Razón, 1987 Cap. 3-7,1 advierte que no se pueden despreciar como inútiles sistemas de creencias como la astrología o la medicina alternativa, a los que atribuye un status equiparable al de la ciencia.
ARTÍCULOS DE LOS 80
Durante esta década publicó un gran número de artículos. En ellos opina que la Razón y la Ciencia han desplazado las creencias previas por un simple juego de poderes, no por haber ganado ninguna argumentación.La ciencia es en realidad una aglomeración de ideas, no un conjunto unificado. Incluye gran cantidad de componentes que proceden de disciplinas no científicas que son parte vital del proceso, y en realidad no hay razón para suponer que el mundo posee una sola naturaleza. Por el contrario, se nos presenta profundamente plural.
OBRAS
LIBROS
Tratado contra el método (1975) ¿Por qué no Platón?
La ciencia en una sociedad libre (1978)
Adiós a la razón (1987)
Dialogo sulla conoscenza (1991)
Matando el tiempo (1995)
Conquista de la abundancia (inacabado)
ARTÍCULOS
Intento de una interpretación realista de la experiencia (1958)
Complementaridad (1958)
Explicación, reducción y empirismo (1962)
Cómo ser un buen empirista (1962)
Ciencia sin experiencia (1969)
Consuelos del especialista (1970)
Contra el método (1974)
La ciencia como un arte (1985)
REFERENCIAS
1. ? * Feyerabend, Paul (1987). Adiós a la Razón. Madrid: Tecnos. ISBN 978-84-309-1071-7..
ENLACES EXTERNOS
Epistemología según Feyerabend
Paul Feyerabend: El anarquismo filosófico
De la paradoja en el "todo vale" de Paul Feyerabend a la falacia de la falsa libertad
Una visión científica disidente
Bosquejo de la Teoría Anarquista del Conocimiento de Paul Feyerabend
Auguste Comte, cuyo nombre completo es Isidore Marie Auguste François Xavier Comte (Montpellier, Francia, 19 de enero de 1798 - † París, 5 de septiembre de 1857). Se le considera creador del positivismo y de la disciplina de la sociología aunque hay varios sociólogos que sólo le atribuyen haberle puesto el nombre. De carácter dogmático, tuvo una vida atormentada, marcada por amores difíciles, un matrimonio fracasado, crisis nerviosas y dificultades para instalarse en el estamento académico. Junto con Agustín Thierry, fue secretario de Saint-Simon durante siete años y ambos se separaron de él debido a las muchas discrepancias que surgieron. Después de esta ruptura, Comte inició una etapa que calificó de "higiene cerebral" para alejarse de la influencia de las ideas de Saint-Simon. Otra versión menciona que Saint-Simon cedió los derechos de su avance (los Principios de la sociologia) a Comte, con la condición de que la mejorara y la diera a conocer al mundo entero, ya que Saint-Simon había dejado atrás o en el olvido toda su investigación. Por eso se considera a Comte el padre de la sociología.
FILOSOFÍA La filosofía de Comte entronca con la revuelta moderna contra los antiguos que inició Francis Bacon y extendió L'Encyclopédie francesa y que consistió, a grandes rasgos, en la asunción de la razón y la ciencia como únicas guías de la humanidad capaces de instaurar el orden social sin apelar a lo que él considera oscurantismos teológicos o metafísicos. La evidente intención de reforma social de su filosofía se adhiere, sin embargo, a una postura conservadora y contrarrevolucionaria en claro enfrentamiento con las propuestas ilustradas de Voltaire y Rousseau. Tomando como trasfondo la Revolución Francesa, Comte acusa a estos dos autores de generar utopías metafísicas irresponsables e incapaces de otorgar un orden social y moral a la humanidad. La idea básica de Comte era que todas las ciencias formaban una jerarquía, de manera que cada eslabón dependía del anterior de acuerdo a la complejidad de los fenómenos estudiados. En la base estaban las matemáticas, seguida de la mecánica, la física, la química, la biología y por último, encabezando la pirámide de las ciencias se encontraba la Ciencia de la Sociedad; la Sociología. Comte vio en esta ciencia las respuestas a los problemas del hombre y la sociedad. La exaltación de la Sociología le llevó a considerarla practicamente como una nueva religión laica de la humanidad formándose así el positivismo. Los problemas sociales y morales han de ser analizados desde una perspectiva científica positiva que se fundamente en la observación empírica de los fenómenos y que permita descubrir y explicar el comportamiento de las cosas en términos de leyes universales susceptibles de ser utilizadas en provecho de la humanidad. Comte afirma que únicamente la ciencia positiva o positivismo podrá hallar las leyes que gobiernan no sólo la naturaleza, sino nuestra propia historia social, entendida como la sucesión y el progreso de determinados momentos históricos llamados estados sociales.
LA LEY DE LOS TRES ESTADOS Y LA IDEA DE PROGRESO La humanidad en su conjunto y el individuo como parte constitutiva, está determinado a pasar por tres estados sociales diferentes que se corresponden con distintos grados de desarrollo intelectual: el estado teológico o ficticio, el estado metafísico o abstracto y el estado científico o positivo. Este tránsito de un estado a otro constituye una ley del progreso de la sociedad, necesaria y universal porque emana de la naturaleza propia del espíritu humano. Según dicha ley, en el estado teológico el hombre busca las causas últimas y explicativas de la naturaleza en fuerzas sobrenaturales o divinas, primero a través del fetichismo y, más tarde, del politeísmo y el monoteísmo. A este tipo de conocimientos le corresponde una sociedad de tipo militar sustentada en las ideas de autoridad y jerarquía. En el estado metafísico se cuestiona la racionalidad teológica y lo sobrenatural es reemplazado por entidades abstractas radicadas en las cosas mismas (formas, esencias, entre otros.) que explican su por qué y determinan su naturaleza. La sociedad de los legistas es propia de este estado que es considerado por Comte como una época de tránsito entre la infancia del espíritu y su madurez, correspondiente ya al estado positivo. En este estado el hombre no busca saber qué son las cosas, sino que mediante la experiencia y la observación trata de explicar cómo se comportan, describiéndolas fenoménicamente e intentando deducir sus leyes generales, útiles para prever, controlar y dominar la naturaleza (y la sociedad) en provecho de la humanidad. A este estado de conocimientos le corresponde la sociedad industrial, capitaneada por científicos y sabios expertos que asegurarán el orden social. Finalmente, cabe destacar la propuesta que hizo Comte de un calendario humanista donde cada uno de los meses y de los días representaba la conmemoración de un personaje histórico. Este calendario se conoce también como el "Calendario positivista".
CARACTERÍSTICAS DE LA FILOSOFÍA POSITIVA La Filosofía Positiva como tipo de conocimiento propio del último de los tres estados de la sociedad según la ley de los tres estados, se define por oposición a la filosofía negativa y crítica de Rousseau y Voltaire (postura a la que Comte atribuye los males de la anarquía y la inseguridad social que caracterizan al período post-revolucionario). El término positivo hace referencia a lo real, es decir, lo fenoménico dado al sujeto. Lo real se opone a todo tipo de esencialismo, desechando la búsqueda de propiedades ocultas, características de los dos primeros estados. Lo positivo tiene como características el ser útil, cierto, preciso, constructivo y relativo (no relativista) en el sentido de no aceptar ningún determinismoabsolutoa priori. Se podría afirmar también que la filosofía positivista lo que hace es basar su conocimiento en lo positivo, o sea en lo real, dejando a un lado las teorías abstractas como la del fenomenalismo kantiano, al considerarlas como metafísicas. Comte plantea tres estados del conocimiento humano: un estado teológico, un estado metafisico (concreto / abstracto) y un estado positivo, el más deseado y al que en teoría deberían tender los dos anteriores, ya que basa el logro del conocimiento en la razón aplicada. En fin, lo que busca la Filosofía Positiva de Augusto Comte es una reorganización social, política y económica en el contexto de la Revolución Industrial. Asimismo, y como suele suceder con los Sistemas Filosóficos de cierta influencia, las ideas de Comte pasan a ser objeto de nuevos enfoques, dando pie a nuevas concepciones epistemológicas, representadas por autores tan diversos como interesantes Klimovsky, Mary, Karl Popper, Bachelard, etc., que lo mismo critican, describen y dictan normas de cómo debe ser aplicada la Filosofía Positiva.
LEGADO La idea de una ciencia especial centrada en lo social –la «sociología»– fue prominente en el siglo XIX y no únicamente para Comte. La ambición -algunos dirían grandiosidad- con la que Comte la concibió fue, sin embargo, extraordinaria. Comte vio esta nueva ciencia, la sociología, como la última y la más grande de todas las ciencias, una ciencia que incluiría todas las ciencias las cuales integrarían y relacionarían sus hallazgos en un todo cohesionado. Comte acuñó el término "sociología" y se le considera el primer sociólogo moderno. Su énfasis en la interconectividad de los elementos sociales lo convirtió en un precursor del funcionalismo moderno. No obstante, con pocas excepciones, su trabajo se considera hoy en día excéntrico y acientífico, y su gran visión de la sociología como la reina de todas las ciencias nunca llegó a cuajar.
Discurso sobre el espíritu positivo. Edición y traducción de Eugenio Moya. Madrid, Biblioteca Nueva, 1999.
Système de politique positive, ou Traité de sociologie, instituant la religion de l'humanité. (Sistema de política positiva). 4 vols. 1851-1854.
Catéchisme positiviste, ou Sommaire exposition de la religion universelle, en onze entretiens systématiques entre une femme et un prêtre de l'humanité. 1852.